
La confrontación de mis visiones idealistas del futuro con la realidad tiene cierto parecido con un choque. Mis sueños no se hacen realidad, pero el resultado ha sido lucrativo y fácilmente vendible
Ayer y a la edad de 84 años en la Clínica de Cardiología de Cracovia fallecia Stanislaw Lem. La inteligencia artificial, la ingeniería genética o la posibilidad de creación de cyborgs eran terminos constantes en las novelizaciones de los mundos Stanislianos. Con obras constantes y profundas el autor mostraba el paraiso de su consciencia, un lado nada oscuro lleno de luces e ideas que dejaron huella .
Stanislaw Lem fué un defensor de la ciencia ficción soviética,sus grandes obras coquetean entre la moralidad nuestro propio yo y la inteligencia de las cosas además de los hipotéticos futuros y utopias de nuestra civilización.
Nacido en 1921 en Lvov (Ucrania), fué en 1946 donde empieza a despuntar como narrador con El hombre de Marte y cinco años después se hizo famoso con la novela Los astronautas, donde relata las aventuras de un grupo de exploradores que descubre en el planeta Venus huellas de una civilización desaparecida.
Nombrado miembro de la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción de Estados Unidos en 1973 (sus críticas hacia la literatura de este pais le despojarian del mérito) Lem consideraba que la ciencia ficción, y en particular la estadounidense, había degenerado hacia derroteros absurdos, llenos de monstruos, violencia, demasiados tecnicismos y poca imaginación…
Traducido a 41 idiomas, con más de 27 millones de ejemplares de su obra vendidas en todo el mundo, Lem es popularmente conocido por novelas como Ciberiada o Solaris. Aunque también cuenta con varios titulos de gran interes como Memorias encontradas en una bañera, Retorno de las estrellas, Vacío perfecto, Diario de las estrellas, El invencible, La investigación, La fiebre del heno, Fábulas de robots, Fiasco, Summa Technologiae, etc…Algunas obras ya son todo un clásico de ciencia ficción, el ejemplo más claro es Solaris donde trata de un gran océano…una masa que intenta asemejarse al conocimiento humano de Dios intentando una comunicación con los seres humanos.
Solaris, publicada en 1961, fué llevada al cine en dos ocasiones, la primera en 1972 por el director ruso Andrei Tarkovsky y la segunda, a pesar de ser la más conocida, seria la que más se apartase de la filosofia Solaris.
Descanse en paz un visionario, descanse en paz un mensajero de la imagineria de la Ciencia Ficción.
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