El director y actor Kenneth Branagh ha traducido “La flauta mágica” de Mozart, una de las óperas más alegres y más profundas obras maestras de este autor. El conflicto de relaciones humanas y los grandes contrastes entre los conceptos paz y guerra o el amor y el odio que se reflejan en “La flauta mágica” hicieron que Branagh ambientara la obra en la Primera Guerra Mundial, hecho que considera
uno de los acontecimientos más importantes y complejos de la Historia de la humanidad
Branagh recordó que Igmar Bergman ya tradujo esta célebre ópera en la adaptación cinematográfica en 1974, momento que consideró propicio, después de una época en la que parecía que en su cine todo estaba dicho y necesitaba un cambio de ideas para mantener la atención.
El cineasta no teme la polémica que podría encender esta visión de Mozart para los más puristas, porque según dice
el propio hecho de que alguien saliera gritando del cine que es un sacrilegio significaría que hemos revitalizado a Mozart.
Aparte,
El mensaje de Mozart es lo difícil que es conseguir la paz y armonía y lo importante que es el proceso de búsqueda
aseguró Branagh.
La película se estrenó en la primera jornada del Festival de Cine de Sevilla. Branagh confesó que es la primera vez que mantiene contacto con el mundo de la ópera y manifestó que la idea de llevar esta obra al cine surgió de “abrir las puertas a la ópera en el Reino Unido”, donde este género “se considera elitista”.
El director recogió el premio Sevilla Ciudad de la Música en la gala inaugural del Festival de Cine 100% Europeo, que proyectará 160 producciones hasta el 11 de noviembre.
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