Antes de que se tiñan de amarillo, las pantallas vuelven a llenarse de verde. Así pues, a cosa de un mes para el estreno de la familia más famosa de Springfield, había que aprovechar para que los más pequeños de la casa abarrotasen los cines con el ogro de la Dreamworks.
En esta ocasión Shrek y Asno (en la versión española doblados por Cruz y Raya), junto con el Gato con Botas (Antonio Banderas) se van a buscar un rey para Muy Muy Lejano, ya que al ogro no le hace demasiada gracia gobernar, y menos cuando descubre que Fiona (Cameron Diaz) está embarazada. El elegido es Arturo Pendragón (Justin Timberlake), que resulta ser el pardillo del instituto. Mientras tanto, el Príncipe Encantador (Rupert Everett) aprovechará la ausencia de Shrek para intentar apoderarse del trono.
Esta tercera entrega es, sin lugar a dudas, la más floja de todas en cuanto a guión, que ha perdido frescura notablemente desde aquél 2001 en el que estrenaran la primera parte. Quizás los guionistas, conscientes de que los personajes ya estaban de sobra presentados y perfilados, han optado por dejar que todo el peso de la acción recaiga sobre ellos. Sobre todo, yo creo que son los secundarios los que realmente salvan la papeleta, y también son los que acaparan casi todos los momentos realmente divertidos de la peli.
Esto no quiere decir que Shrek Tercero sea una mala película, de ninguna manera, pero sí que el espíritu iconoclasta y desmitificador de las anteriores (que tampoco era tan rompedor como se suele comentar, para qué engañarnos) se ha perdido en busca de algo más directo, y también más facilón. De todas maneras, sí podemos encontrar momentos brillantes de los que, insisto, suelen apoderarse los secundarios, como el interrogatorio de Encantador a Pinocho, Merlin con sus hechizos o el momento en el que el Hombre de Jengibre rememora su vida. Pero sin duda, lo mejor de todo es cuando se parodian las pelis musicales de la Disney, como con Blancanieves o con la representación teatral final.
Otro de los puntos fuertes vuelven a ser las canciones elegidas para desarrollar la trama: tenemos a Paul McCartney, a Led Zeppelin, a Ramones… en fin, de lo mejorcito. Y cómo no, técnicamente es increíble, y muchas veces cuesta creer que esté generada completamente por ordenador: como muestra, fíjense en el momento que Shrek va a nombrar caballero a un súbdito, y en su camiseta se ven los reflejos del sol entrando a través de la vidriera. Viendo lo expresivo que es Encantador, me asombra que gente como Clive Owen no hayan contratado su propio equipo de animadores digitales para ayudarle a cambiar de gesto.
Así que Shrek Tercero resulta un entretenimiento muy recomendable, pero sin llegar a los niveles de entregas anteriores. Eso sí, con la cantidad de productos relacionados con Shrek que anuncian antes de la peli, si llevan a los niños, preparen el billetero.
Valoración: buena.
[...] un gran trabajo, es mas por el diseño de las animaciones, me acorde mucho a las películas de Shrek…También se puede destacar la banda sonora, que es bastante [...]