Esta semana ha llegado a nuestras pantallas el nuevo film de Scorsese. No se trata de una obra de ficción, sino de un documental sobre sus Satánicas Majestades, The Rolling Stones, titulado “Shine a Light”.
La cinta consta de un concierto de unas dos horas de duración, con algunas caras conocidas entre el público (Christina Aguilera, Bill Clinton…), y con esos torbellinos de energía que son los Stones sobre el escenario. Además, hay antiguas entrevistas intercaladas entre los números musicales.
Lo cierto es que no es nada nuevo el hecho de que un grupo o solista decida embarcarse en la aventura de rodar un documento visual para proyectar en cines.
Lo más habitual cuando se graba un concierto es editarlo directamente en DVD, pero en ocasiones, sale más rentable promocionar la música por medio del cine, pues no sólo se venden entradas, sino que el hecho de mostrar un concierto como si de una película se tratase engrosa las ventas de las posteriores ediciones en VHS (hace unos años) o DVD.
Así hicieron por ejemplo Led Zeppelin, con “The Song Remains The Same” (1976). En este caso, no sólo se mostraba el concierto del grupo (en realidad rodado entre 3 noches distintas), sino que cada componente del grupo tenía una secuencia individual de fantasía, en la que, con una canción del grupo como fondo, el miembro correspondiente encarnaba un personaje ficticio de distinta índole (ya fuese conduciendo un coche, o montando a caballo). Otros grupos como The Who (con “The Kids Are Alright” en 1979) o más recientemente los Red Hot Chili Peppers (con “Funky Monks” en 1991) también han probado suerte en el documental. Incluso Kurt Cobain, antes de su trágico final, preparaba el documental que posteriormente terminarían el resto de componentes de Nirvana, junto al director Kevin Kerslake, para dar forma a “Live! Tonight! Sold Out!!” (1994).
En cuanto a los solistas, destaca el descaro de Madonna, que en 1991 editó el documental “En la cama con Madonna”, que no sólo se ceñía a mostrar algunas de sus actuaciones más comentadas del “Blond Ambition Tour”, sino que se centraba en lo que ocurría entre el personal de la gira (desde los bailarines, hasta sus coristas) y mezclaba escenas reales, propias de documental, con momentos planeados, posiblemente con guión.
Y más recientemente, llamó la atención “Dixie Chicks: Shut Up And Sing” (2006), que analizaba el boicot al que fue sometido uno de los grupos más exitosos del momento, las Dixie Chicks, que tras decir sentirse avergonzadas de que Bush fuese de Tejas en un concierto en Londres, fueron sometidas a fuertes presiones por parte de sus antiguos fans, indignados con el comentario.
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